13.10.08
Jueves a la tarde. Luna anaranjada, recortada en el cielo. Desde dentro de la casa llega un jazz de la época en que los músicos perdían el culo tocándolo. Quizás sea un Miles Davis, aunque no puedo precisarlo. De un momento al otro aparece Analía con dos copas y un Callia malbec. Me cuenta, entre otras cosas, que en breve piensa construirse una especie de búnker-estudio-sala de descanso en el fondo de este jardín. Que hace un buen tiempo se recibió primero de socióloga y después de antropóloga en la Universidad de La Plata, y que hace nomás un ratito volvió de unas charlas sobre metafísica y que está averiguando algún lugar donde poder aprender cocina tailandesa. Que anda fascinada con el animé japonés de ciencia ficción y que lo último que vió fue la segunda película de Ghost in the Shell. Que efectivamente lo que suena es “Milestones” de Miles Davis. Que escucha de todo (”una cosa para cada momento”) pero que el jazz representa la banda de sonido perfecta a esa búsqueda interminable que encarna el misterio del mundo. Que no para de buscar el encendedor que hasta hace unos minutos tenía en la mano.
Hablando en serio, ¿cuál es la búsqueda?
El camino hacia la libertad, la libertad interior. Suena a frase boba, pero te explico. La búsqueda es despegarse del rol, en mi caso de ser madre y profesora, de mi rol como mujer en este mundo que nos tocó vivir. Despegarme para volverme más… líquida. Como el agua. El día que no busque nada, estaré lista para irme. Mientras tanto, hay muchas cosas en las que creer, siempre tenemos que aferrarnos a algo.
¿En qué crees?
En un par de cosas, pero sobre todo en el amor.
¿Qué es el amor?
El amor es armonía universal, es crear, es la ley que resume todas las leyes. Hay muchísimo más, más allá de todo esto, solo vemos un infinitésimo de todo. Actuamos de acuerdo a nuestros roles más que por nosostros mismos. Esos roles son los que nos encajonan en un sitio del cual es muy difícil escapar. Esa es la búsqueda: poder separarse de todo. Sé que hay mucha gente buscando, algunos ni saben a ciencia cierta lo que buscan, simplemente saben que hay algo más allá de todo esto y van en busca de ello. Son caminos que demandan mucha práctica.
¿Y cómo lográs trasladar todo eso a la vida cotidiana?
Es difícil. Uno tiene que adaptarse a este mundo de alguna forma para ser aceptado, a ser un ciudadano correcto para los ojos de la gente, la misma que te juzga y te condena y te margina de una forma u otra. O te encierran. Entonces se hace necesario preservarse bajo una máscara, en mi caso de seriedad, timidez y corrección. Quisiera poder encarar todo en mi vida con esta visión, poder callar mis emociones negativas y alimentarme de estas ideas positivas para poder fluir. Pero es difícil. Esa es básicamente mi lucha. Pasa por las ataduras que generan los roles, los compromisos, los proyectos, incluso las palabras, todas esas paredes implacables que nos separan y nos alejan del misterio y de lo imprevisible que puede llegar a ser este viaje único y maravilloso. Lo que sigue es el acostumbramiento, asumimos que este estado de las cosas es natural, nos olvidamos de todo. Nos vamos domesticando, somos animalitos en una jaula con TVs gigantes, aventuras en DVD, celulares multifunción y conexión de banda ancha a Internet.
Creo que uno se aferra a lo mucho o poco que tiene a su alcance por miedo a lo desconocido.
Estoy convencida que solo le tememos a lo conocido. Lo desconocido no debería hacer otra cosa más que atraernos. Eso: lo desconocido y lo prohibido, lo intangible. Bucear las profundidades del abismo. Divagar… es una forma de escape. Perderse en un espacio que misteriosamente puede ser compartido cuando se está en la misma frecuencia y cuando un mismo origen o destino es afin, a veces por una misma carencia o pregunta, otras… la misma pasión. Pasión por el misterio que nos trajo hasta aquí, buscando algo. Una búsqueda trascendente es apasionada.
A través de la religión, quizás…
En esta etapa de mi vida no adhiero a ninguna religión en particular. Respeto todas las creencias pero veo y creo en el universo con mi percepción individual, humana, falible, imperfecta pero perfectible a cada paso. Hay una música que hace danzar las existencias. El origen y el fin. ¿Qué es crear? Desear, realizar una idea, amarla. Eso es el universo. Una danza creadora. Y es tan pequeño y enorme a la vez, que es imposible de concebirse en nuestras mentes. Ignoro cómo se originó todo y de todas formas no interesa demasiado. Sólo sé que ocurrió con la misma naturalidad o espontaneidad con la que se fecunda un óvulo o se da un abrazo a un ser querido.
La pregunta sería: cómo, y sobre todo para qué.
Evolución. Evolución espiritual. Una especie de escuela simulada para aprender. ¿Tal vez un gran ensayo? De todas formas el bendito universo seguiría siendo el mismo si no existiésemos. Hay millones de planetas además del nuestro, no somos los únicos con la virtud de la existencia.
Un ensayo… ¿con qué propósito?
Con el proposito de trascender la ilusión.
¿Cómo es eso?
No hay un plan. Los planes son inventos humanos salidos de nuestra tridimensionalidad y de nuestra incapacidad de trascender los límites de lo conocido, de separarnos de nuestros roles, de trascender la ilusión. Y eso nos hace creer que sabemos algo, que siempre supimos algo, que sabemos dónde estamos y que sabemos lo que hacemos. Pero lo único que podemos llegar a saber, o a lo sumo intuir, es que hay algo más que todo esto. Ahora simplemente estamos en este proceso y evolucionamos en esa dirección, aprendiendo a trascender la ilusión de la materia y el tiempo, aprendiendo a amar por encima de las circunstancias para abordar al destino y origen de un nuevo ciclo.
¿Y entonces?
¿Y entonces? Lo mismo se preguntarán nuestros electrones… (risas)
El acto de comprender es una ilusión.
La razón es una construcción, entender es un ejercicio de esa construcción humana. Pero amar, desear, crear… son actos constantes. La atracción por afinidades, la repulsión, causa-efecto, son leyes que se repiten constantemente, en todos lados. La dualidad, al igual que los ciclos, supone una constante, y a la vez se conforma como eje de todas las creencias y religiones. La simple observación de la naturaleza es el eje, lo demás son agregados sociales, culturales y políticos.
¿Hacia dónde estamos yendo?
Hacia un nuevo orden, otro nivel de organización superior. Superior en cuanto a complejidad. Vamos hacia algo más complejo, no sé si peor o mejor, pero estamos encaminados en esa dirección, eso dependerá del estado de conciencia del conjunto de inteligencias. Esa complejidad - a la vez complicación, ese ordenamiento implica agregación, distribución de tareas, efectividad en los procesos. Hablando desde una concepción bien biológica del asunto, por supuesto, aunque podríamos extrapolarlo también a otros planos. Estamos en una etapa de shock post revolución tecnológica, pero aún ni siquiera vislumbramos los alcances de esta red que se va, no ya extendiendo, pero sí profundizando. O sí, creo que hay algunas pocas mentes que han conformado extraordinarias visiones acerca de esto.
El fantasma en la máquina…
Nunca estuvimos tan “conectados”. La dependencia es cada vez mayor y esto es tan sólo el comienzo. Así se va conformando otro mundo paralelo cuya relevancia se acrecienta gradualmente y en donde se redefine nuestra percepción y la naturaleza de las relaciones interpersonales. Pero eso no significa que estemos cada vez más solos. La soledad, al igual que el tiempo, es una ilusión también, un fantasma. Sólo tenemos que aprender a desplazarla con un cambio de conciencia, que no es lo mismo que un cambio en el estado de conciencia. Cuando estemos adaptados a las nuevas tecnologías, podremos usarlas para llegar al otro más profundamente, o bien tener tiempo para desconectarnos de la tecnología con el fin de explorar otros universos más dulces, más naturales.
No estoy seguro. Para mí que todo estalla antes de lo que suponemos.
¡Qué apocalíptico! ¿Te sentís bien? (risas). De alguna forma aún nos queda mucho por recorrer. Podemos percibir el misterio de las cosas sin develarlo a ciencia cierta. Pero es verdad, la recta no alberga demasiadas esperanzas: es implacable. Sólo se atenúa con la reanudación de los ciclos, con la pulsión de los eclipses.
¿Qué tienen los eclipses?
Los eclipses nos hacen tomas de conciencia de la circularidad de los movimientos planetarios y la circularidad del tiempo. La naturaleza es cíclica, pero caminar por la recta nos deshumanizó. Somos un ciclo de energía amorosa pero no logramos trascender porque vivimos pensando en que somos finitos, materiales, y que evolucionamos en una recta. Primero fue la energía, después vino todo el resto que se fue armando y ensamblando, perdiendo libertad, “ordenándose”. Nos ordenamos y actuamos nuestro papel. Se conforma la linearidad de los guiones a través del tiempo y se van imponiendo los límites de nuestro recorrido. Por eso algunos nos evadimos. Es inevitable. ¿Acaso no te sentís extraño por disfrutar de ciertas cosas? A mí sí me ocurre. Esos placeres… me tornan extraña. O no sé. Quizás por ahí tenga alguna neurona eclipsada (risas).
¿Y desde cuando los eclipses pueden llegar a ser tan reveladores?
Desde que los astros en lugar de chocar… imaginan que hacen el amor al cruzarse. Al final, todo lo temido se transforma en bello.
Entrevista del blogzine Katarsis
http://www.katarsis-net.com.ar/
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8.10.08
Si además tenemos en cuenta que el juego del tiempo esconde en realidad tres tiempos (el tiempo cronológico es apenas un garabato hecho en el tiempo de la era y el tiempo de uno), pareciera que sólo es aprehensible el juego del lugar. Mentira: el juego del lugar es claramente el juego de tres lugares: el lugar de los que están ahí, el lugar de los que viajan por él, y el lugar que hay entre esos dos lugares. Finalmente, ¿Qué es un viaje? Bueno, cuando ya no hay lugares, cuando no se sabe muy bien en qué tiempo se vive, cuando uno no ve claramente quién es, ni qué revolución atraviesa, lo que no llega a escucharse en la ruta vacía, eso, es el alma de todos los viajes".
Textro (ex)traído de la web del Culebron Timbal, que se esta presentando el 19 de octubre en el ateneo
http://www.culebrontimbal.com.ar
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25.11.07
No morirá la flor de la palabra. Podrá morir el rostro oculto de quien la nombra hoy, pero la palabra que vino desde el fondo de la historia y de la tierra ya no podrá ser arrancada por la soberbia del poder.
Nosotros nacimos de la noche. En ella vivimos. Moriremos en ella. Pero la luz será mañana para los más, para todos aquellos que hoy lloran la noche, para quienes se niega el día, para quienes es regalo la muerte, para quienes está prohibida la vida. Para todos la luz. Para todos todo...
Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
México, enero de 1996
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9.11.07
Partiendo de esa base podemos decir entoces que la felicidad es felicidad solo cuando hay algo que no es felicidad. Y siguiendo esta logica se puede afirmar que no hay felicidad todo el tiempo.
Pero si necesitamos de esa no felicidad para que exista la felicidad, y entendiendo que una hace a la otra ¿Porque no nos alegramos tambien en los momentos dignos de no felicidad, que son al fin y al cabo, los q dan lugar a esos otros momentos, los felices?
Comprendo que uno no puede plantearse esta pregunta (y sentirla sinceramente) todo el tiempo, ya que esto entraria en conflicto con lo primeramente dicho. Pero en tiempos como los que corren, en los que los momentos felices les son negados a muchisimas personas, no vendria mal reocrdar esta pregunta de vez en cuando.
reto
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27.7.07
La valija
Se dispara la alarma. El martillo del reloj a cuerda golpea las campanas con una fuerza digna de una máquina, y no da tregua. Pero el reloj escupe su melodía vanamente, Simón ya esta despierto. Sus ojos entreabiertos dejan escapar una mirada penetrante. Él sabia que ese no iba a ser un día como cualquier otro. Una suerte de primer día escolar, pero Simón ya había dejado esa etapa algún tiempo atrás. Hoy no eran sus nuevos maestros y sus compañeros el motivo de su entusiasmo. No. Hoy la fuente de sus nervios era otra, hoy sería un día especial. Hoy grabaría su nombre en la eternidad, pero no como una fría lápida de mármol, sino como un grito tibio. Un grito que haría eco en las generaciones venideras.
Con sus pensamientos turbados, Simón se levanta de la cama. El sol le sonríe y él le responde el saludo. Todavía es temprano, los segundos se estrellan estrepitosamente en los bordes filosos de sus facciones. Se da una ducha a modo de purgación y una vez limpio se sienta a esperar la hora. Todos los preparativos ya están hechos, todo calculado con precisión, solo resta esperar la hora indicada. Simón se detiene un instante a recordar su infancia en una tierra fría, muy lejana. Se le hace tarde, ya es hora de partir. Agarra una valija que aparenta ser pequeña, pero resulta asombroso todo lo que cabe en ella.
Simón sale a la calle y se estrella con la realidad, respira hondo y parte hacia la esquina de Callao y Quintana. Una vez ahí mira el reloj, ya faltaba poco, en solo unos instantes su vida daría un vuelco drástico. Mira hacia su futuro y le da vértigo, se acuerda de una muchachita y una lágrima asoma sin pedir permiso. Llegó la hora, a partir de ese instante todo se sucede demasiado rápido, como un solo evento. Sus signos vitales acelerados. Simón se enajena de todo a su alrededor, en este momento lo único que su mente procesa es el vehiculo que se acerca cada vez mas a la esquina. Mientras mas se acorta la distancia que lo separa del vehiculo, mas rápido danza el pulso bajo su piel. El vehiculo ya esta a su lado y en un orgásmico movimiento, Simón arroja la valija con un explosivo de fabricación casera en el interior del automóvil.
Julio, 2007
Ezequiel Retyk
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8.7.07
El castillo de arena, naturalmente, no es un castillo rigidio, dogmatico, sino que es sinónimo de búsqueda y cambio incesante, de metamorfosis, pero siempre con la intención de modificar al sistema desde sus raices.
No creemos que el fin (que funciona en futuro) justifique los medios. En contraposición nosotros vemos a los medios como el fin mismo, y el tiempo es el dia a dia.
A modo de inaguración, subo algunos textos
"Normalmente las formas humanas están rigidizadas, acorzadas. Al calor de las emociones se pueden poner nuevamente pláticas y son posibles de remodelar."
(indio solari - "El rock no es ideologia")
Una lima.
La primera de las pesadas puertas de hierro.
Algún día seré libre.
(Jorge Luis Borges - El prisionero)
Mientras pasa la estrella fugaz
acopio este deseo instantáneo
montones de deseos hondos y prioritarios
por ejemplo que el dolor no me apague la rabia
que la alegría no desarme mi amor
que los asesinos del pueblo se traguen
sus molares caninos e incisivos
y se muerdan juiciosamente el hígado
que los barrotes de las celdas
se vuelvan de azúcar o se curven de piedad
y mis hermanos puedan hacer de nuevo
el amor y la revolución
que cuando enfrentemos el implacable espejo
no maldigamos ni nos maldigamos
que los justos avancen
aunque estén imperfectos y heridos
que avancen porfiados como castores
solidarios como abejas
aguerridos como jaguares
y empuñen todos sus noes
para instalar la gran afirmación
que la muerte pierda su asquerosa puntualidad
que cuando el corazón se salga del pecho
pueda encontrar el camino de regreso
que la muerte pierda su asquerosa
y brutal puntualidad
pero si llega puntual no nos agarre
muertos de vergüenza
que el aire vuelva a ser respirable y de todos
y que vos muchachita sigas alegre y dolorida
poniendo en tus ojos el alma
y tu mano en mi mano
y nada más
porque el cielo ya está de nuevo torvo
y sin estrellas
con helicóptero y sin dios.
(Mario Benedetti - Hombre que mira al cielo)